Principal / Correo Electronico / Anterior

Sobre el Sitio

Información
Tipos de DM
________________
Información General
________________
Datos sobre Genetica
________________
Datos sobre los Musculos
________________
Glosario
 
Noticias
Directorio
Leyes
Enlaces
Foros
Sobre Ti
Busquedas
 

Sitio Patrocinado por
Grupo CF

El tratamiento actual del adulto con distrofia muscular Duchenne

Kathryn R. Wagner a*, Noah Lechtzin b, Daniel P. Judge c


a Departamento de Neurología, Escuela de Medicina Johns Hopkins, Meyer 5-119, 600 N. Wolfe St, Baltimore, MD 21287, EUA.
b División Pulmonar y Medicina de Cuidado Crítico, Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, Baltimore, MD 21205, EUA.
c División de Cardiología, Departamento de Medicina, Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, Baltimore, MD 21205, EUA.

* Autor correspondiente. Tel.: +1 410 614 4003; fax: +1 410 614 9003. E-mail address: kwagner@jhmi.edu (K.R. Wagner).

Articulo original en Inglés de: Parent Project Muscular Dystrophy
Traducido y Adaptado por: Ricardo Rojas C.
Fuente de la información en la Web:
http://www.parentprojectmd.org/site/DocServer/adultDMD.pdf

Resumen

Los pacientes con distrofia muscular Duchenne (DMD) ya están viviendo en la adultez debido a una serie de mejoras en las prácticas de cuidado de la salud. Esta creciente población de pacientes presenta nuevos retos terapéuticos. En este artículo hacemos una revisión de la literatura sobre tratamiento actual del adulto con DMD, así como nuestra propia experiencia como un equipo multidisciplinario activo en el cuidado de 23 hombres de edades entre 19-38 años. Aproximadamente una cuarta parte de nuestros pacientes adultos DMD se han mantenido en dosis moderada de corticoesteroides. Ejercicios diarios de estiramiento se recomiendan, especialmente en extremidades dístales superiores. Cardiomiopatía es anticipada, detectada, y tratada temprano, con reducción de postcarga. Vigilancia de la saturación de oxígeno, ventilación no invasiva de presión positiva y dispositivos de ayudar a toser se utilizan habitualmente. Otros problemas médicos tales como osteoporosis, trastornos síntomas gastrointestinales y urinarios se abordan. Actuales y futuras terapias dirigidas a prolongar la vida de las personas con DMD se traducirá en nuevos aumentos en esta población adulta con necesidades especiales y preocupaciones. Estas necesidades son mejor abordadas en una clínica multidisciplinaria.


La distrofia muscular Duchenne (DMD) ha sido durante mucho tiempo considerada uniformemente, una enfermedades infantil fatal. Si bien hubo pocos sobrevivientes de DMD más allá de la adolescencia en los 1960´s y 1970´s, el tiempo vida se ha ido ampliado gradualmente en las pasadas pocas décadas [1]. Con varios pacientes con DMD ahora viviendo a fines de los 20´s y 30´s, ahora es apropiado anticipar que un niño actual con DMD no sólo llegara a la adultez, si no que pudiera vivir bien en su cuarta década. Mejora en la supervivencia con los tratamientos actuales, y potencialmente aumentada por terapias futuras descritas en esta edición, exige que los médicos estén informados acerca de la atención adecuada para esta población emergente. Aunque hay todavía escasos datos sobre los resultados, el consenso es que este cuidado es mejor dado por un equipo multidisciplinario. En este artículo se revisa la literatura y nuestra experiencia en el cuidado de adultos con DMD en una clínica multidisciplinaria.

Los pacientes con DMD están viviendo más en la edad adulta por una variedad de factores. Estos probablemente son vacunación de rutina de la gripe y antineumocócica, terapia física agresiva y uso temprano de antibióticos. La ventilación nocturna ha mejorado la oxigenación, disminución de atelectasia y ha tenido un efecto medible en la reducción de la morbilidad y la mortalidad [1]. Otros cambios en la práctica como el aumento de la cirugía espinal, el uso de reducción de postcarga para cardiomiopatía antes y un uso temprano y prolongado de corticoesteroides son también contribuyentes al probable aumento de la supervivencia, pero en la actualidad hay datos insuficientes para evaluar sus efectos. El uso de corticoesteroides, sin duda, ha aumentado el número de años de ambulación. Sin embargo, una correlación entre caminar y la supervivencia no se ha demostrado [2]. Tal vez uno de los mayores contribuyentes al aumento de la supervivencia para las personas con DMD es la atención coordinada, multidisciplinaria.

Debido a un número cada vez mayor de necesidades especializadas de los adultos con DMD, hemos desarrollado una clínica multidisciplinaria dedicada a estos pacientes. Los pacientes fueron diagnosticados por su neurólogo pediátrico por biopsia muscular mostrando la falta de distrofina por inmunohistoquímica y/o por análisis de mutación genética. Actualmente, hay 23 pacientes con un diagnóstico molecular de DMD que participan activamente en nuestra clínica de adultos DMD de edades comprendidas entre los 18 a 38 años (edad media 24). Diecinueve de estos pacientes son de raza caucásica, 3 afro-americanos y 1 Asiático. Una transición sin tropiezos es hecha a partir de los especialistas pediátricos a los especialistas de adultos en clínicas concurrentes en el mismo centro de la Asociación de Distrofia Muscular (MDA) donde especialistas de adultos son presentados a los a los pacientes antes de asumir su cuidado y donde se comparten registros electrónicos. Los pacientes y las familias son vistos por un neurólogo, neumólogo, cardiólogo, terapeutas físicos y ocupacionales, coordinador de cuidado y, en su caso, un trabajador social y consejero genético. Visitas dos veces al año son animadas para mantenerse al corriente de los cambios en el estado de salud y para reducir el número de hospitalizaciones.

1. Atención neurológica

El neurólogo actúa como orquestador de servicios y se convierte, en muchos casos, en el médico primario. Aunque todos los adultos con DMD deben haber identificado a un neumólogo y cardiólogo familiarizado con su enfermedad, el neurólogo coordina la atención de estos especialistas. Por ejemplo, como se explica más adelante, la historia tomada por el neurólogo del número de infecciones respiratorias y signos de hipoventilación nocturna es importante en la toma de una decisión colectiva con respecto a la tos y los dispositivos de ventilación asistida. Del mismo modo, falta de aire, edema periférico y ortopnea son consideraciones importantes para la discusión de la reducción de la postcarga con el cardiólogo.

1.1. Corticoesteroides

Corticoesteroides glucocorticoides mejoran la fuerza y función muscular en niños con DMD tratados de 6 meses a 2 años como se muestra en ensayos clínicos controlados aleatorios [3,4]. La dosis más eficaz parece ser 0,75 mg/kg/día [5]. Si los corticoesteroides se continúan como adulto, y en qué dosis, es una decisión que el neurólogo toma con el paciente y la familia. La decisión es difícil debido a los riesgos sistémicos conocidos del uso a largo plazo de corticoides y se desconocen, pero son potenciales, los beneficios al músculo respiratorio y cardíaco. La revisión Cochrane de 2006 del uso de corticoesteroides en DMD no puede evaluar los beneficios a largo plazo de los actuales estudios publicados [5]. Mientras la práctica convencional hace varios años fue suspender los corticoides cuando el paciente comenzaba a utilizar la silla de ruedas a tiempo completo, muchos pacientes siguen utilizando los corticoides indefinidamente con las esperanzas que ofrecen beneficios a los músculos de la respiración. Hay algunos datos que apoyan el beneficio respiratorio medido por la capacidad vital forzada, sin embargo, estos ensayos fueron también en niños y a corto plazo [3,4].

En nuestra clínica de adultos con DMD, no iniciamos los corticoides en pacientes que han optado por no tomar corticoides o los han descontinuado debido a los efectos secundarios o incertidumbre de sus beneficios. En pacientes adultos que han optado por continuar con corticoides después de la pérdida de la ambulación, evaluamos los efectos secundarios actuales y si no son excesivamente gravosos, intentamos mantener la dosis de corticoides. Aunque a largo plazo el uso de corticoides tiene una gran cantidad de bien descritos efectos secundarios incluyendo aumento de peso, desarrollo de cara Cushingoide, baja estatura, hipertensión, hiperglicemia, cataratas, y osteoporosis, por mucho, la razón más común encontrada por pacientes para descontinuar la prednisona era el excesivo aumento de peso que impide las transferencias y la atención. Parámetros de la práctica desarrollados por el Subcomité de Estándares de Calidad de la Academia Americana de Neurología, recomienda la disminución de la prednisona a 0,5 mg/kg/día si el aumento de peso es mayor al 20% sobre estimado de un peso normal para la altura ocurre durante un período de 12 meses, con mayor disminución a 0,3 mg/kg/día si el aumento de peso excesivo continua [6]. Seis de nuestros 23 pacientes adultos con DMD han continuado una dosis baja a moderada de prednisona, pero ninguno ha sido capaz de tolerar y mantener la dosis de 0,75 mg/kg con que fueron inicialmente tratados cuando aun caminaban. La media de dosis diaria para los que toman prednisona en nuestra clínica de adultos es de 0,33 mg/kg/día, sin embargo, cuatro de seis tienen regímenes de días alternos. Del mismo modo, Pandya et al., 2005, evaluó 30 pacientes por 10-años de seguimiento y encontraron que la dosis de prednisona se redujo a una dosis media de 0,36 mg/kg /día [7].

1.2. Ejercicio

La mayoría de los adultos con DMD tienen habilidades motoras muy limitadas. Sin embargo, algunos músculos de las extremidades superiores, especialmente flexores de los dedos de la mano, pueden estar bien conservados y ofrecer al paciente las habilidades importantes para controlar el joystick de una silla de ruedas motorizada, jugar juegos electrónicos y utilizar el teclado de la computadora. La fisioterapia debe concentrarse en estirar los músculos de la extremidad superior para minimizar contracturas. Una rutina diaria de estiramiento debería incluir flexores del codo, pronatores del antebrazo, flexores de la muñeca, y flexores largos de los dedos de la mano [8]. Estiramiento de las extremidades inferiores, (flexores de cadera, flexores de rodilla y flexores plantares del pie) también debería seguir pasado el período de ambulación y en la adultez, ya que proporciona alivio de los síntomas de rigidez y mejora el dolor. Además de los estiramientos, los pacientes se benefician de la terapia en la piscina con asistencia y apoyo de la cabeza y el cuello, donde la flotabilidad proporciona un grado de libertad de movimientos.

2. Manejo cardiaco

Como la atención de apoyo para las personas con DMD conduce a una mayor longevidad, tanto el reconocimiento como el tratamiento de las manifestaciones cardíacas son cada vez más importantes. Antes del desarrollo de métodos no invasivos para evaluar la función cardiaca, la incidencia de disfunción miocárdial entre las personas con DMD se pensaba que era baja, pero la cardiomiopatía a menudo se veía en la autopsia [9]. Hoy en día, la detección de disfunción ventricular izquierda asintomática y arritmias permite el tratamiento temprano y potencialmente salvador de vidas. En nuestra práctica, la detección de cardiomiopatía anticipada es de rutina y co-incidente con el diagnóstico de DMD.

2.1. La incidencia de cardiomiopatía dilatada (CMD)

Además de su papel en el músculo esquelético, la distrofina desempeña un papel esencial en la estabilización del complejo citoesquelético de los miocitos cardiacos. Alteraciones en varios componentes de este complejo están asociados con CMD (con o sin miopatía esquelética asociada), incluyendo el delta-sarcoglicano, desmina, y metavinculina [10-12]. A pesar de la ausencia consistente de distrofina, sin embargo, el fenotipo cardiaco entre los pacientes con DMD varía del aumento o la disfunción no discernible del ventrículo izquierdo (LV) a aparición temprana de CMD con insuficiencia cardiaca. La incidencia global de CMD en DMD se ha estimado en 25% a los 6 años de edad, 59% a los 10 años de edad [13]. En la edad adulta, casi todas las personas con DMD tienen participación cardiaca [13,14]. Como la cardiomiopatía es un desorden dependiente de la edad a la que todos los pacientes con DMD son genéticamente predispuestos, hay un alto riesgo de disfunción cardíaca que afecte el tiempo de vida de una persona. Con frecuencia, hay importantes anomalías cardíacas anteriores a los síntomas [9,13]. En consecuencia, la evaluación no invasiva seriada de disfunción cardíaca e intervención terapéutica temprana se recomienda fuertemente.

Factores de riesgo asociados con la aparición y gravedad de la CMD no son claros. La gravedad de la cardiomiopatía no es directamente proporcional a la fuerza del músculo esquelético, como con frecuencia ha sido observado en la distrofia muscular Becker (DMB) de pacientes que tienen casi fuerza normal de las extremidades y reciben trasplante cardíaco de cardiomiopatía. Recientemente, ha habido una sugerencia de que la ubicación de la deleción genética puede estar vinculada a la CMD. Jefferies y sus colegas recientemente informó de que en 47 personas con DMD o DMB, se observó una mayor incidencia de CMD en aquellos con una deleción que ocurre en los exones de codificación de la N-terminal de la distrofina, y menor incidencia de CMD en los que las deleciones se producen en los exones de codificación de la C-terminal de la distrofina [15]. Los datos de otras personas y el seguimiento de esas personas iniciales será importante para evaluar esta posibilidad, que podría ser una herramienta importante en la predicción de cardiomiopatía.

2.2. Métodos de detección de CMD

La escoliosis, la ventilación de presión positiva, y contracturas de flexión pueden contribuir a dificultades en la obtención de datos fiables a partir de imágenes cardíacas, y cada uno de estos factores deberían tenerse en cuenta a la hora de considerar el mejor método de determinar el tamaño cardíaco y la función. Las opciones incluyen ecocardiografía, resonancia magnética (RMI), y ventriculografía isotópica (MUGA). Otros métodos, tales como el nivel en suero de B-péptidos natriuréticos (BNP) o cardiografía por impedancia no invasiva, pueden ser útiles, pero en este momento, no hay datos suficientes para apoyar su uso rutinario en esta población en lugar de las técnicas más tradicionales. El electrocardiograma (ECG) es útil para la determinación de arritmia cardíaca, pero carece de sensibilidad y especificidad en la evaluación de enfermedad cardíaca estructural. Un ECG normal no ofrece pruebas suficientes del tamaño cardíaco normal o función, y un ECG anormal no proporciona ninguna cuantificación de disfunción cardíaca (si está presente). En nuestra práctica, realizamos ECG cuando existe preocupación de arritmias como la fibrilación atrial, taquicardia supraventricular, o bloqueo cardíaco (que es menos común). No realizamos la vigilancia rutinaria con ECG de la ampliación cardiaca o disfunción, ya que su rendimiento es relativamente bajo en comparación con la ecocardiografía.

La ecocardiografía permite la determinación del tamaño del ventrículo izquierdo (VI), grosor de la pared, función de la válvula, así como la función tanto sistólica como diastólica del VI. Si bien puede ser técnicamente limitado en algunos pacientes con DMD, el uso de agentes de contraste ecocardiográfico intravenoso puede mejorar su precisión y viabilidad. A diferencia de algunos otros métodos de imagen cardiaca, los ecocardiogramas se pueden hacer mientras el paciente permanece en una silla de ruedas, que es un beneficio significativo para los pacientes avanzados con pobre función pulmonar y contracturas de cadera. Si bien la interpretación de la fracción de eyección puede variar entre los lectores cualificados, los métodos utilizados para cuantificar el rendimiento cardíaco podrían limitar dicha variabilidad [16]. Además, factores tales como una enfermedad intercurrente o insuficiencia respiratoria pueden ser tomados en cuenta durante la interpretación del estudio.
La RMI cardíaca es una de las evaluaciones más precisas del tamaño y función del VI, y también añade la capacidad de la imagen focal de la fibrosis miocárdica. Sin embargo, es necesario que la toma de las imágenes de tales datos no sean adquiridos indiscriminadamente durante todo el ciclo cardíaco. El Cine-RMI puede ser realizado por la compilación de imágenes de múltiples fases espaciadas uniformemente del ciclo cardíaco en una pantalla cinematográfica. Las limitaciones de la RMI cardiaca incluyen la facilidad con la que el movimiento afecta en el artefacto, el alto costo, y factores técnicos relacionados con la adquisición de imágenes en un estrecho compartimiento para las personas con DMD.

La exploración MUGA se realiza por radiomarcaje de glóbulos rojos y, a continuación, la medición de la actividad del radiotrazador en el interior de la cámaras cardiacas en sistólica y diástolica a través de una cámara externa. Es uno de los métodos más exactos y reproducibles de determinación de la fracción de eyección del VI [17]. Sin embargo, este método es limitado en su capacidad para proporcionar información acerca del espesor de la pared del VI o el rendimiento de las válvulas cardíacas. Al igual que con la RMI cardíaca, las limitaciones relacionadas con la inmovilidad del paciente puede hacer que esta técnica sea menos conveniente para algunas personas.

Continuación: Segunda Parte

- Derechos de Autor / Limitantes -